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Mad Max. Más allá de la Cúpula del cuesco

Aquel que no conozca la saga de películas de Mad Max creadas por George Miller y protagonizadas por Mel Gibson, y en la última parte por Tom Hardy, es que es un ignorante de cojones. Pues después de tantos años, por fin, en este 2015 nos llegó un juego en condiciones sobre este mundo apocalíptico que vamos a entrar a valorar en breves momentos.

Mad Max

“Mi nombre es Max. Mi mundo es fuego y sangre”

Nos sumergimos en el futuro, uno de esos en los que una tercera guerra mundial ha devastado por completo, dejando un solitario yermo de arena en el lugar donde antes estaban las grandiosas ciudades. Solo unos pocos han sobrevivido, lo más fuertes. Esto es como la ley de la selva. Muchos se han unido entre ellos, creando bandas de delincuentes que roban y matan para conseguir lo que necesitan para vivir, o solo por puro placer. La gasolina es el bien más preciado, quien tiene gasolina tiene el poder, un poder que te hace viajar con el vehículo que poseas.

Nosotros nos metemos en la piel de Max Rockatansky, un antiguo policía que perdió a su familia a manos de una banda de motoristas. Con el paso de los años, Max ha conseguido sobrevivir, viajando por el mundo intentando encontrar su lugar, y sobreviviendo a duras penas con su Interceptor, un todopoderoso coche.

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Aquí estoy en mi último crucero

Ahora nos dejamos de gilipolleces y empieza la acción. Max es atacado en uno de sus viajes por Scrotus, si amigos, ese es su nombre imaginaros el taparrabos que lleva, una gran polla metálica. A lo que vamos… Max es hecho prisionero y su Interceptor es destruido. Pero Max es un superviviente y consigue escapar después de matar a Scrotus. Ahora deberá encontrar las piezas necesarias para acabar con la puta banda de su nuevo enemigo, que lo buscan para acabar con él por matar a su líder. Con la ayuda de Dedos Negros, un mecánico chepado y un viejo perro sarnoso, Max deberá enfrentarse a duras peleas en la carretera, acabar con los campamentos que los generales de Scrotus tienen en todo el Yermo, ayudar en misiones a bandas pacíficas que nos premiarán por ello, destruir caravanas de vehículos enemigos y un sinfín de misiones secundarias que nos mantendrán entretenidos unas cuantas horas. Las suficientes como para que necesites una puta espátula para poder despegar tu asqueroso culo del sucio sillón.

En Mad Max tenemos un mapa grande, dividido en zonas, cada zona tiene sus propios campamentos que debemos liberar y quedarnos para, poco a poco, hacernos con dichas zonas. Nos encontraremos peligros en plenas carreteras polvorientas de arena, chavales, esto es Mad Max, tienes que tragar polvo para seguir viviendo. Podemos buscar piezas para nuestro coche (incluso el venerado V8), cuanto más lo personalicemos, más peligrosos somos. También tenemos la oportunidad de ayudar a pobrecitos que viajan a pie con la lengua de trapo de la sed que tienen. Todo tiene un propósito. Aburrirte es lo mínimo que vas a hacer en este mundo.

Mad Max – Vídeo

Aquí os dejo uno de mis enfrentamientos contra una caravana de enemigos que decidí destruir para darles un poco por el ojete.

Jugabilidad: 90%

Tiene una muy buena jugabilidad, las peleas son movimientos de combos, con llaves, usaremos armas, pero es lo de menos, aquí lo que mola es soplarle una buena hostia al enemigo y hacer que se le clave una muela en el puto cerebro. La conducción es cojonuda, se hace fácil de manejar y muy divertida, sobre todo en los enfrentamientos contra esos mamarrachos que aparecen de la nada para darte por el ojete mientras paseas admirando el Yermo.

Gráficos: 90%

Muy buenos, nada que envidiarle a los de las compañías grandes, el yermo está perfectamente representado, el polvo de los neumáticos al conducir, los derrapes del coche, las animaciones son muy buenas, y lo mejor para mi gusto, esas malditas tormentas de arena que te joden el día de campo que tenías planeado pasar en compañía del Chepado y tu sarnoso perro.

Sonido: 80%

Aquí bajamos un poco la nota, ¿Por qué? No es porque a mí me salga del nabo, es porque el juego no está doblado, y lo segundo es porque la música no es una cosa del otro mundo, tétrica pero muy parecidas unas canciones de otras. En cuanto a los sonidos ambientes y de los vehículos, son muy buenos, de eso no nos podemos quejar.

Jugo: 100%

Tienes horas y horas de entretenimientos, aunque la historia principal no es muy larga, las misiones secundarias te dan para echar las tres semanas largas, así que prepara los ganchitos, las servilletas para no manchar tu mando y la ya nombrada espátula para poder despegar tu ojete cuando acabes.

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Sin atascos en el Yermo

Resumen final: 90%

Un muy buen juego, para mí la sorpresa de 2015, con horas y horas de entretenimiento que te mantendrá enganchado. Con una conducción simple pero muy divertida, donde podrás darle cera a tus enemigos a base de choques. Peleas a tutiplén, hostias que van y vienen, exploración por el temido Yermo y enemigos que podrían complicarte la existencia en grupos. Con un modo de personalización de vehículo para dejarlo como a ti te la ponga dura, o personalizarlo para joder a la banda de Scrotus. Tiene buenos gráficos, lo cual es de agradecer en un paisaje de arena y desolación, pero está tan bien hecho que te agobia hasta a ti, que estas con los cojones bien calentitos en casa. Sobrevivir es lo principal en este juego. Osea, que las películas de Miller están tremendamente bien representadas. Si tuviéramos que ponerle un pego, sería que el personaje no se parece ni a Mel Gibson ni a Tom Hardy, lo cual le haría ganar muchos enteros, y que Charlize Theron no aparezca con su Imperatus Furiosa, o Tina Turner con su Tía Ama. Eso ya, sería la polla.

AVISO a navegantes: Mad Max podréis encontrarlo en el próximo Humble Bundle de Mayo por unos 10 €.

Jugabilidad
Gráficos
Sonidos
Jugo
Promedio

4.25/5 (1)

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About Joseneg77

El Miedo lleva a la Ira, la Ira lleva al Odio, el Odio lleva al Sufrimiento, el Sufrimiento al Lado Oscuro. Percibo mucho miedo en ti.

2 thoughts on “Mad Max. Más allá de la Cúpula del cuesco

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